Santa Lucía
"Memoria de Santa Lucía, virgen y mártir"
(13 de Diciembre)
(13 de Diciembre)
Santa Lucía nació en Siracusa, en la provincia de Sicilia, Italia, en el año 283, hija de padres nobles y ricos, y murió de 21 años como mártir cristiana el 13 de diciembre de 304. El nombre Lucía proviene del latín “Lux” que significa “Luz” o “quien lleva luz”. Lucía desde muy pequeña, hizo un voto de virginidad y consagró su vida a Dios, servía a los más necesitados. Cuando su padre murió, utilizó su riqueza para ayudar a los pobres. La madre de Lucía que estaba enferma y quería que Lucía se liberara del compromiso de castidad que había tomado, comprometió a su hija para casarse con un joven pagano. Lucía estaba firme con su decisión del voto de virginidad y su vida consagrada a Dios, llevó a su madre a rezar delante de la tumba de Águeda de Catania en donde pidieron por la curación de la enfermedad de su madre, y como sus peticiones fueron escuchadas y sanó, Lucía le pidió a su madre que la liberara del compromiso matrimonial que le había acordado, que la dejara seguir con su vida consagrada a Dios. La madre de Lucía accedió a la petición de su hija, pero el pretendiente de Lucía la acusó de ser cristiana, tiempo en que los cristianos eran perseguidos dentro del imperio romano por el emperador Diocleciano. Lucía fue martirizada, le arrancaron sus ojos y luego fue decapitada. Actualmente la tumba de Santa Lucía se encuentran en la Iglesia de San Geremia, templo que también se conoce con el nombre de Santos Jeremías y Lucía.
Cada 13 de diciembre la Iglesia celebra la Memoria de “Santa Lucía, virgen y mártir”
El cuerpo de Lucía fue enterrado inicialmente en su ciudad natal y luego su tumba pasó a ser un lugar de peregrinación, luego en el siglo IX por la conquista de los árabes en Sicilia sus restos fueron trasladados a un lugar secreto para que fuesen profanados, posteriormente en el siglo XI sus restos fueron trasladados a Constantinopla (Actualmente Estambul), posteriormente en el siglo XIII luego de que Venecia capturara a Constantinopla, unos mercaderes venecianos robaron muchas reliquias que se encontraban en Constantinopla y las llevaron a Venecia, el cuerpo de Lucía reposó en la Iglesia de Giorgio Maggiore, iglesia que posteriormente sería demolida por lo que desde el año 1861 los restos de Lucía fueron trasladados nuevamente a otro lugar y desde ese año se han mantenido en la Iglesia de San Geremia.
Santa Lucía tiene varios patronazgos y principalmente se le conoce como la patrona de los ciegos, de los enfermos de la vista, de los electricistas y de la ciudad de Siracusa.
Son varias las tradiciones que se realizan en memoria de Santa Lucía y algunas están relacionadas con la temporada navideña. En varias regiones del norte de Italia como Verona, Bérgamo, Brescia, Cremona y parte de Véneto y Lombardía, Santa Lucía lleva regalos a los niños que se han portado bien en la noche del 12 al 13 de diciembre, los niños escriben cartas a Santa Lucía contándoles sus deseos y como ofrenda en la noche del 12 de diciembre le dejan algo de comida como galletas o pan y también un poco de leche o vino, tampoco se olvidan del burrito que transporta a la santa y le dejan algo de zanahoria, y al levantarse los niños que se han portado bien consiguen regalos que le dejó Santa Lucía. Esta tradición se inició por uno de los varios milagros en los que Santa Lucía ha intercedido como fue el fin de una peste en el siglo XII que afectó la vista de muchos niños en Verona, Italia. Las madres junto a la población alarmada recurrieron a Santa Lucía (patrona de los enfermos de la vista y de los ciegos) para que acabara con esa peste, prometiendo realizar una peregrinación descalzos al santuario de la santa y los niños se negaron a caminar descalzos por el frío invernal por el que estaban pasando, así que los padres para motivar a los niños, les dijeron que si obedecían y hacían la peregrinación Santa Lucía les dejaría regalos por su buen comportamiento; la peste desapareció y se mantiene la tradición de que Santa Lucía en su día, cada 13 de diciembre, les entrega regalos a los niños que se portan bien.
Las tradiciones de Santa Lucía han cruzado fronteras y una de las más relacionadas con la Navidad está bien arraigada en Suecia en donde cada 13 de diciembre se realizan procesiones con velas encendidas. Es una fusión histórica y cultural que se adaptó a las necesidades del clima nórdico. En el calendario juliano el 13 de diciembre inicialmente coincidía con el día después del solsticio de invierno (21 ó 22 de diciembre), la noche más larga y oscura del año, para que luego la luz del día empiece a durar más tiempo y la oscuridad de la noche se acorta. En varios países nórdicos se tenían creencias paganas sobre esa noche larga en donde se creía que era peligrosa por la presencia de espíritus malignos y sobrenaturales, que se podía contrarrestar con la luz como esperanza, por lo que el cristianismo empieza a usar la figura de Santa Lucía, cuyo nombre significa o tiene raíces de “Luz”, convirtiéndose en una portadora de esperanza, ahuyenta la oscuridad marcando el retorno paulatino de la luz del día. Hoy en día en varios países nórdicos cada 13 de diciembre de 2025 se celebran procesiones llamadas Luciatåget (Tren Lucía), en sueco, en donde una joven vestida de blanco con una cinta roja ceñida a su cintura y con una corona de velas encendida, representando a Santa Lucía, lidera un procesión en donde le siguen varias niñas también vestidas de blanco portando una vela en sus manos, las personas del pueblo y turistas se concentran en las aceras, algunos también sostienen una vela en sus manos y ven pasar la procesión llevando luz en la oscuridad mientras se cantan villancicos. Estas celebraciones se conocen como Luciafest y en varios de esos países el día de Santa Lucía marca el inicio de las festividades navideñas.
Otro símbolo que une la fiesta y celebraciones de Santa Lucía con la Navidad, es la luz, porque con le encarnación de Jesús cuando se celebra el nacimiento del Niño Jesús, la verdadera Navidad, se pasó de un tiempo del tiempo de oscuridad al tiempo de luz, Jesús es la Luz del Mundo.
12 Jesús les dirigió una vez más la palabra, diciendo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida».
Como ya se ha mencionado, Lucía significa Luz, y Santa Lucía es una portadora de la luz de Cristo, así que por la celebración de su día cada 13 de diciembre y su proximidad a la celebración del nacimiento del Niño Jesús, la luz del mundo, la asociación de estos personajes junto con algunas tradiciones hacen que se relacione a Santa Lucía con las festividades navideñas.
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