Papa San Julio I
memoria del San Julio I, Papa
(12 de Abril)
(12 de Abril)
El Papa San Julio I empezó su pontificado como de Obispo de Roma el 6 de febrero del año 337, convirtiéndose así en el sucesor de San Pedro número 34 (Papa número 35 de la Iglesia Católica), ejerciendo este cargo durante 15 años hasta el momento de su muerte, el 12 de abril del año 352. Antes del pontificado de Julio I se sabe poco sobre su persona, se piensa que nació en Roma porque de ahí era su padre de nombre "Rústico" quien fuese un destacado ciudadano del imperio romano y que había nacido en la ciudad de Roma. Julio fue ordenado sacerdote y es nombrado Obispo de Roma como el sucesor del Papa Marcos quien había tenido un pontificado corto desde el 18 de enero hasta el 7 de octubre del mismo año 336, por lo que después de su muerte la silla papal estuvo vacante por 4 meses, hasta el 6 de febrero del año 337 cuando se encarga Julio. Todavía se desconoce el por qué hubo un período considerablemente largo sin que otro sacerdote ocupara el cargo de Papa. El Papa Julio I fue reconocido como un leal defensor de la verdad Católica y entre las cosas relevantes de su pontificado se tiene, su postura contra el arrianismo y el de fijar de manera oficial dentro del catolicismo como fecha para celebrar la Solemnidad de la Navidad cada 25 de diciembre.
Los inicios de la religión cristiana fueron complicados, con férreas persecuciones a los cristianos por parte del Imperio Romano a los cristianos.
Con la conversión al cristianismo del Emperador romano Constantino I, se ordenó detener las persecuciones a los cristianos, permitiendo la libertad de culto a la fe cristiana dentro de todo el territorio del Imperio Romano. Flavio Valerio Constantino fue proclamado emperador del Imperio Romano el 25 de julio del año 306 y gobernó hasta el momento de su muerte el 22 de mayo del año 337. Los primeros años del papado de Julio I también fueron complicados, porque además de que la Iglesia Católica venía de 4 meses sin que alguien ocupara la silla papal, el antecesor de Julio ni llegó a cumplir un año de papado, también el imperio romano estaba atravesando por varios cambios como el permiso de poder profesar libremente la fe cristiana. La muerte del Emperador Constantino que ocurrió cuando se estaba cumpliendo el primer año del pontificado de Julio I y el nombramiento de un nuevo Emperador para Roma. Por motivo de la persecuciones, los encargados de promover la fe cristiana estaban dispersos por el territorio romano, varios sacerdotes habían sido exiliados, obispos apartados de sus diócesis y sumado a la poca eficacia de divulgar las noticias en esa época, hizo que esos años fueran tiempos muy difíciles para la religión cristiana. Para ese entonces tuvo una importante difusión el arrianismo, cuyo nombre proviene del presbítero Alejandrino Arrio quien nació en el año 256, falleció en el año 336 y fue el fundador de lo que hoy se conoce como "Arrianismo" que siendo una doctrina cristológica y a pesar de ver a Jesucristo como el Hijo del Padre (Dios), consideran que Jesús fue creado por su Padre antes de crear el tiempo, implicando así que el Hijo no es eterno como su Padre porque tuvo un inicio de existencia al ser creado y eso va contra del misterio central de la fe católica con el Misterio de la Santísima Trinidad en donde existe un solo Dios eterno en tres personas distintas, El Padre (Dios), el Hijo (Jesucristo) y el Espíritu Santo. Esto es un misterio porque no se puede entender con la razón humana, pero se puede comprender cuando se deja que Dios lo revele. Este dogma de fe fue el primero que entendieron los Apóstoles con la Resurrección de Jesucristo al comprender que Jesús, el Salvador, fue enviado por el Padre (Dios) y luego recibieron la gracia con el Espíritu Santo en sus corazones comprendiendo así que el único Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo al mismo tiempo. En el Primer Concilio de Nicea efectuado en el año 325 ya el arrianismo era visto como herejía. Como habían varios sacerdotes en el exilio, el Papa Julio I por decreto mandó a que los obispos que estaban en destierro regresaran a sus diócesis y uno de los problemas con los que se consigue el Papa es que en Alejandría los arrianos ya habían elegido a Pisto como obispo de allí y no querían que regresara Atanasio (Hoy Santo de la Iglesia Católica) que había sido apartado de esa diócesis antes de que se permitiera el libre culto de la religión cristiana en territorios del imperio romano.
El conflicto con los arrianos duró varios años y el Papa Julio I escuchó pacientemente a ambas partes, convocándose varios sínodos con los obispos arrianos y católicos. También se convocó un concilio universal y para ese momento también se contó con la ayuda de Constancio y Constante, hijos de Constantino I ya fallecido, que ahora eran emperadores romanos, de la regiones Orientales y Occidentales respetivamente. Las controversia entre el arrianismo y el catolicismo se desarrolló durante todo el siglo IV. Así que durante el papado de Julio I resalta su paciente gobierno en la búsqueda de la justicia y su lealtad a la fe católica, contribuyendo a clarificar el tema entre el arrianismo con el catolicismo, y fortaleció la autoridad de la Sede del Vaticano en Roma. También ordenó al bibliotecario recolectar para guardar en un solo lugar todas las actas eclesiásticas que habían sido ordenadas con criterios notariales, creando así el Archivo de la Santa Sede, el cual aún se mantiene activo, y gracias a este trabajo, hoy se puede conocer gran parte de la historia de la Iglesia desde hace dos mil años. Además, cambió la fecha de la celebración de la Solemnidad de la Navidad para los días 25 de diciembre como una fecha distinta a la de los días 6 de enero que era cuando se celebraba, quedando así la fecha de la Epifanía aún los días 6 de enero como una celebración distinta a la de la Navidad. La fecha de la Solemnidad de la Navidad cada 25 de diciembre luego fue ratificada con decreto por el Papa Liberio en el año 354, quien fuese el sucesor del Papa Julio I.
El Papa Julio I mandó a edificar varias iglesias durante su pontificado debido al rápido incremento de los creyentes en el cristianismo, convirtiéndose así en un gran impulsor de la arquitectura cristiana en una Roma que aún estaba en plena transición. Con los nombres que se les daban a los templos en ese entonces es importante entender que por leyes romanas, las propiedades debían estar a nombre de alguien, y hasta que la Iglesia tuvo una estructura jurídica más sólida, los templos llevaban el nombre del benefactor o del Papa que los financiaba, así que las iglesias solían llevar el nombre del fundador (titulus) antes de que años más tardes fuesen dedicadas formalmente a un santo o a un misterio de la fe. San Julio I aplicó dos estrategias distintas: la consolidación de centros parroquiales urbanos (Tituli) y la creación de centros de peregrinación monumental (Basílicas) en las vías que llevaban a la ciudad, reforzando así el mapa cristiano de Roma tanto por dentro como por fuera.
Entre las diferentes Iglesias durante el papado de San Julio I destacan en los registros históricos (especialmente en el Liber Pontificalis):
🟢Basílica de Santa María en Trastevere: esta es considera por muchos como su obra más famosa. Aunque se dice que el Papa Calixto I estableció un lugar de culto allí, fue Julio I quien levantó una estructura monumental. Inicialmente su nombre fue "Titulus Iulii" (Basílica de Julio). Luego al ser renombrada a "Basílica de Santa María en Trastevere" (Santa Maria in Trastevere), se considera una de las primeras iglesias de Roma dedicadas oficialmente a la Virgen María.
🟢Basílica de los Doce Apóstoles: ubicada cerca del Foro de Trajano, cuyo nombre inicial fue "Titulus Iulia" (Basílica de Juliana o Basílica Julia) y las personas la conocían simplemente como "Julieta" o "Iuliana" por su fundador, antes de ser dedicada a los apóstoles Felipe y Santiago el Menor en el siglo VI, y actualmente se le conoce como "Basílica de los Doce Apóstoles". Esta iglesia ha pasado por muchas reconstrucciones, pero su origen se debe al Papa Julio I.
🟢Basílica en la Vía Flaminia: es una basílica cementerial en la segunda milla de la Vía Flaminia. Su nombre inicial fue "Basílica Iulii", frecuentemente asociada al cementerio de San Valentín, y en la actualidad se le conoce como "Restos de la Basílica de San Valentín", por ser hoy en día son ruinas arqueológicas, pero fue un centro de peregrinación muy importante sobre la tumba del mártir San Valentín. Fuera de las murallas de Roma (extra muros), el Papa Julio I no solo construyó en la Vía Familinia, también se tienen registros de iglesias en la Vía Aurelia y en la carretera a Porto.
El Papa Julio I murió el 12 de abril del año 352 en Roma, siendo sepultado inicialmente en las catacumbas de Calepodio en la Vía Aurelia de Roma, y muy poco tiempo después de su muerte, El Papa Julio I fue venerado como santo por lo que luego trasladaron sus restos, a la actual Basílica de Santa María en Trastevere.
La Iglesia Católica celebra la Memoria del Papa San Julio I cada 12 de abril.
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