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La "Fiesta de la Presentación del Señor", se celebra durante la primera parte del Tiempo Ordinario, es un fiesta relacionada con la Navidad, se cumplen 40 días desde el 25 de Diciembre, Día de Navidad, de la encarnación del Hijo de Dios, el nacimiento del Niño Jesús. Según las normas y leyes de esa época, conocidas como "Leyes Mosaicas" o "Leyes de Moisés", al cumplirse 40 días desde el nacimiento de un niño varón, se presentaba en el templo delante del Señor y también ocurría la purificación de la madre que había tenido el niño varón.
El día 2 de febrero desde hace muchos años se ha celebrado con motivo a los 40 días de nacido del Niño Jesús y antes el nombre de la fiesta era "La Purificación de la Bienaventurada Virgen María" y en el año 1969 tras el Concilio Vaticano II, con una revisión al Calendario Litúrgico se oficializó el nombre de la Fiesta a "La Presentación del Señor". Este mismo día también es conocido con otros nombres relacionado con las mismas fiestas como por ejemplo en la Iglesia Bizantina (tradición oriental) se llama "Fiesta del Santo Encuentro" para recordar el encuentro el hombre viejo Simeón y el Hombre Nuevo, Jesucristo, haciendo alusión al encuentro entre el Señor y el hombre, la humanidad, y esta fecha además coincide con el día de la advocación mariana “Virgen de la Candelaria”, de origen canario por su aparición en Tenerife.
Los diferente nombres a las fiestas litúrgicas del 2 de febrero que es cuando se cumplen los 40 días de nacido del Niño Jesús, están basados por eventos que ocurrieron el mismo día que están narrados en el Nuevo Testamento y es que La Virgen María y San José siempre han sido obedientes y cumplido las leyes del Señor, así que a pesar de que ya conocían que el hijo que les había nacido es el Hijo de Dios, Dios mismo, y que María jamás había estado ni estará impura, Ella es la Llena de Gracia, a los 40 días de nacido el Niño Jesús, la Sagrada Familia fue al Templo para cumplir con los ritos de presentar al Niño y purificar a María delante del Señor. Estas afirmaciones se pueden conseguir en el evangelio de Lucas.
Evangelio según San Lucas 2:22-24
22 Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor,
23 como está escrito en la Ley: "Todo varón primogénito será consagrado al Señor".
24 También debían ofrecer un sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor.
Las leyes que estaban cumpliendo la Virgen María y San José sobre la purificación después del parto en donde también se trata la presentación del bebé se pueden conseguir en el libro del Levítico (Antiguo Testamento), y esta la razón por la que a la fiesta que actualmente se celebra cada 2 febrero sea conocida inicialmente como "La Purificación de la Bienaventurada Virgen María" y luego fue cambiada oficialmente a "La Presentación del Señor" en donde algunos también la llaman "La Presentación del Señor en el Templo" y "La Presentación en el Templo del Señor", porque el Niño Jesús es Dios mismo, es el Señor, es la segunda persona de Dios Trino (Misterio de la Santísima Trinidad).
La purificación después del parto
1 El Señor dijo a Moisés:
2 Habla en estos términos a los israelitas: Cuando una mujer quede embarazada y dé a luz un varón, será impura durante siete días, como lo es en el tiempo de su menstruación.
3 Al octavo día será circuncidado el prepucio del niño,
4 pero ella deberá continuar purificándose de su sangre durante treinta y tres días más. No tocará ningún objeto consagrado ni irá al Santuario, antes de concluir el tiempo de su purificación.
5 Pero si da a luz una niña, será impura durante dos semanas, como lo es durante su menstruación, y deberá continuar purificándose de su sangre durante sesenta y seis días más.
6 Al concluir el período de su purificación, tanto por el hijo como por la hija, la madre presentará al sacerdote, a la entrada de la Carpa del Encuentro, un cordero de un año para ofrecer un holocausto, y un pichón de paloma o una torcaza, para ofrecerlos como sacrificio por el pecado.
7 El sacerdote lo presentará delante del Señor y practicará el rito de expiación en favor de ella. Así quedará purificada de su pérdida de sangre. Este es el ritual concerniente a la mujer que da a luz un niño o una niña.
8 Y si no dispone de recursos suficientes para adquirir un cordero, tomará dos torcazas o dos pichones, uno para el holocausto y otro para el sacrificio por el pecado. El sacerdote realizará el rito de expiación en favor de ella, y así quedará purificada.
En lo que la Virgen María y San José entraban al Templo del Señor para cumplir con las leyes, se narran otras dos historias que ocurrieron ese día, que también tienen su relevancia porque dos personajes a pesar de que el Niño Jesús apenas tenía 40 días de nacido ya reconocieron a Jesús como el Mesías, el Salvador; y de aquí es el nombre que la Iglesia Bizantina le da a este día "Fiesta del Santo Encuentro".
Evangelio según San Lucas 2:25-38
25 Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él
26 y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor.
27 Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley,
28 lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo:
29 «Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido,
30 porque mis ojos han visto la salvación
31 que preparaste delante de todos los pueblos:
32 luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel».
33 Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él.
34 Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción,
35 y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos».
36 Había también allí una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en años, que, casada en su juventud, había vivido siete años con su marido.
37 Desde entonces había permanecido viuda, y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones.
38 Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios. Y hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.
La otra fiesta que se celebra cada 2 de febrero, aunque es por la advocación mariana “Virgen de la Candelaria”, de origen canario por su aparición en Tenerife y a Patrona de las Islas Canarias, también está relacionada con la salida de la presentación del Niño Jesús en el Templo. A este día también se le conoce como "Fiesta de la Candelaria" o "Día de la Candelaria", y tradicionalmente, antes de la Misa de ese día, se realiza una procesión con las velas encendidas, gesto que imita la entrada de María y José al Templo, llevando la "Luz" verdadera en sus brazos. La imagen de Nuestra Señora de la Candelaria sostiene una vela en su mano derecha y carga al Niño Jesús con su brazo izquierdo. Al Niño Jesús ya se le relacionaba con la "Luz" como se leyó en Lucas 2:32 "luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel" y luego ya de adulto el propio Jesús se identifica como la Luz del Mundo.
12 Jesús les dirigió una vez más la palabra, diciendo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida».