La "Solemnidad de la Epifanía del Señor", se celebra cada 6 de Enero, día que también se le conoce como “Día de Reyes”. Esta es una de las fiestas más importantes del Calendario Litúrgico, y resalta la universalidad del mensaje cristiano, mostrando que Jesús vino a salvar a todos, no solo a los judíos, sino también a los gentiles. La Solemnidad de la Epifanía del Señor es una fiesta de precepto y por ser una fecha fija (6 de enero) algunas Conferencias Episcopales permiten a sus Diócesis la posibilidad de mover la celebración litúrgica de esta fecha al domingo próximo anterior, y así los fieles puedan asistir ya que se les podría complicar su asistencia durante un día de semana laborable. En esta celebración
La palabra Epifanía proviene del griego, y significa "manifestación" o "revelación". En festividad de la Solemnidad de la Epifanía del Señor se conmemora la manifestación de Jesucristo a los gentiles, personas que no eran judías, y aquí están representadas en los Reyes Magos (Sabios del Oriente) quienes siguiendo una estrella, la Estrella de Belén, también conocida como al Estrella de Navidad, realizaron un larguísimo viajes desde el Oriente hasta Belén para encontrar al Niño Jesús, a quien adoraron y le ofrecieron oro, incienso y mirra, reconocidos como los tres regalos simbólicos de realeza, divinidad y humanidad. Estos Sabios del Oriente, ya reconocían al Niño Jesús como el Rey de reyes. Este evento se narra en el evangelio de San Mateo y a estos personajes que se les conoce más como Reyes Magos, eran realmente una casta de sacerdotes; la palabra mago es de procedencia persa en donde “magu” hace referencia a “sacerdote” y "mogu" significa “el que observa y estudia los astros”, en griego se usa la palabra μάγος (magos, plural: μάγοι, magoi), para referirse a una casta de sacerdotes persas o babilonios.
Evangelio según San Mateo 2:1-12
1 Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén
2 y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo».
3 Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén.
4 Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías.
5 «En Belén de Judea, –le respondieron–, porque así está escrito por el Profeta:
6 "Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel"».
7 Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella,
8 los envió a Belén, diciéndoles: «Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje».
9 Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño.
10 Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría,
11 y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra.
12 Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino.
Esta casta de sacerdotes “magos” persas y babilonios se encontraba al oriente de Belén, ellos estudiaban las estrellas, eran astrónomos y no practicaban las leyes hebreas, pero tenían deseos de buscar a Dios y lo hacían estudiando las estrellas. A estas personas de otras regiones y que practicaban otras religiones se les conocía como “gentiles”; esta palabra proviene del latín “gentīlis” para hacer referencias a personas de una misma nación, tribu, clan, linaje, raza. En la Biblia cuando se refieren a los “gentiles” es a las naciones y pueblos fuera la región donde se encontraban los que practicaban la leyes hebreas, eran vistos como forasteros y que no seguían esas mismas leyes. Por eso la importancia de lo que representa el día 6 de enero “Epifanía del Señor” porque se celebra la primera vez que Jesucristo es conocido por gentiles.
Dios está al alcance de todos, no es solo para algunas personas, y también se les manifiesta a las personas de una manera que la puedan entender. En el caso de los Reyes Magos, ellos veían las luces de las estrellas y distinguieron a la Estrella de Belén, que siguieron desde el Oriente hasta llegar a Belén, ese fue un largo camino. Los Reyes Magos encontraron al Niño Jesús, lo adoraron y le dieron regalos, la luz de la Estrella los guio hasta Jesús quien es la verdadera luz, es la “Luz del Mundo”.
12 Jesús les dirigió una vez más la palabra, diciendo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida».
Procuremos ser como esa luz de la Estrella de Belén, que ilumina y guía el camino de otras personas para que puedan llegar a Jesús, Dios, y también seamos como los Reyes Magos, que sin importar la religión, ni la raza, ni lo largo y complicado que pueda ser el camino, no nos desviemos para encontrar y seguir al lado de Dios.
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