El "Tiempo Ordinario" es el Tiempo Litúrgico, que viene justo después del Tiempo de Navidad, dentro del Año Litúrgico es el tiempo más largo y está separado en 2 partes. La Primera Parte del Tiempo Ordinario transcurre entre el Tiempo de Navidad y el Tiempo de Cuaresma, mientras que la Segunda Parte, la más larga, ocurre entre el Tiempo de Pascua y el Tiempo de Adviento.
El Tiempo Ordinario celebra la vida y enseñanzas de Jesucristo, como también lo que significa ser discípulo de Jesús y creer en su palabra. La palabra "Ordinario" en este Tiempo se usa no para quitarle importancia a este período porque la vida de Jesús y de sus apóstoles para nada fue ordinaria, es más son vivencias extraordinarias, y esta palabra se usa para diferenciar este Tiempo Litúrgico de los “Tiempos Fuertes” que anteceden al Tiempo Ordinario, como lo son el Tiempo de Pascua y el Tiempo de Navidad, que a su vez a cada uno de ellos los antecede un tiempo preparación como son el Tiempo de Adviento para Navidad y el Tiempo de Cuaresma con su prolongación Semana Santa para la Pascua.
Evangelio según San Mateo 4:23-25
23 Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del reino y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente.
24 Su fama se extendió por toda la Siria, y le llevaban a todos los enfermos, afligidos por diversas enfermedades y sufrimientos: endemoniados, epilépticos y paralíticos, y él los curaba.
25 Lo seguían grandes multitudes que llegaban a Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la Transjordania.
El Tiempo Ordinario nos invita a seguir juntos al lado de Jesucristo, el Señor, a escuchar su Palabra e imitar sus gestos de amor al prójimo. Jesús nos dice “síganme” y esto no es un simbolismo, y cuando se hace una referencia directa en la Biblia a esto no quiere decir que fuese solamente simbolismo, nos habla a todos, también nos indica que Él es el camino.
Evangelio según San Marcos 1:17
17 Jesús les dijo: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres».
12 Jesús les dirigió una vez más la palabra, diciendo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida».
Evangelio según San Juan 14:6-7
6 Jesús le respondió: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí.
7 Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto».
La primera parte del Tiempo Ordinario inicia justo después del Tiempo de Navidad que culmina con la Fiesta del Bautismo del Señor, celebrada cada domingo siguiente al día de la Epifanía del Señor, Día de Reyes (6 de enero), y hace una pausa empezando el Miércoles de Ceniza, cuando inicia el Tiempo de Cuaresma, y culmina con el Domingo de Pentecostés (Tiempo de Pascua), para así iniciar su segunda parte que cierra el Año Litúrgico que inicia el nuevo ciclo con el Primer Domingo de Adviento (Tiempo de Adviento). La duración y la cuenta mientas se recorre el Tiempo Ordinario es en Semanas, y como se puede ver que no tienen fechas fijas, sus inicios y culminaciones en ambas partes del tiempo son variables, dura entre 33 a 34 semanas, que se cuentan de manera progresiva, es decir se toman como un solo período, al retomarse el Tiempo Ordinario luego de la pausa de la Cuaresma y Pascua, se continúa con la semana en que se había quedado más una semana que sería por la Semana Santa, que es una época muy especial en la liturgia que celebra los eventos centrales de nuestra fe, como la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Este salto se debe a que la Semana Santa es intensamente tan significativa y diferente en su liturgia y celebraciones, marcando un periodo de reflexión y conmemoración especial, que al retomar el Tiempo Ordinario indica la importancia de la Semana Santa y su singularidad en el calendario litúrgico, sumándole una semana al Tiempo Ordinario sin ser parte de ella.
Dentro del Tiempo Ordinario también se celebran Fiestas Litúrgicas Solmenes como por ejemplo la Solemnidad de la Santísima Trinidad, que se celebra el domingo siguiente al Domingo de Pentecostés, o la Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María que siempre se celebra un 15 de Agosto, por mencionar algunas de este tipo de celebraciones que son relevantes dentro de la Iglesia Católica.
El Color Litúrgico característico del Tiempo Ordinario es el Verde, aunque puede ser sustituido por otro color litúrgico si en ese día se celebra alguna fiesta relevante que amerite el cambio del color litúrgico como por ejemplo en la Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María en donde se podría usar el color blanco o azul. El color verde que predomina en las hojas de los árboles y plantas representa la esperanza y la vida, como la que se consigue en Cristo.
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