La Historia de la Salvación, es un relato continuo que muestra cómo Dios ha estado activo en la historia humana, cumpliendo sus promesas y guiando a la humanidad hacia la redención. La Navidad y la Resurrección son eventos centrales que marcan el avance de este plan, y el Apocalipsis nos recuerda la esperanza y la nueva promesa que se nos ofrece a todos los creyentes.
Desde el primer libro de la Biblia, se puede leer como Dios en el Antiguo Testamento establece su plan de salvación a través de pactos con la humanidad. En el Génesis cuando se narra la expulsión de Adán y Eva del Paraíso, cuando se introduce el pecado en el mundo, ya Dios está anunciando una profecía de Salvación al maldecir a la serpiente.
La maldición de la serpiente
14 Y el Señor Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho esto, maldita seas entre todos los animales domésticos y entre todos los animales del campo. Te arrastrarás sobre tu vientre, y comerás polvo todos los días de tu vida.
15 Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo. Él te aplastará la cabeza y tú le acecharás el talón».
Aquí, del linaje de la mujer, se refiere al Niño Jesús, Jesucristo, anticipando su crucifixión y resurrección. La serpiente representa al mal, Satanás, el pecado, y aunque Cristo es crucificado, (acecharás el talón), resucita, venciendo a la muerte, al pecado, nos muestra el camino a la vida eterna, se le aplasta la cabeza a la serpiente.
Luego en otros libros del Antiguo Testamento se sigue mencionando el Plan de Salvación y se anuncia la venida del Mesías, siendo Isaías el profeta que más menciona esto.
5 Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado. La soberanía reposa sobre sus hombros y se le da por nombre: «Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre para siempre, Príncipe de la paz».
6 Su soberanía será grande, y habrá una paz sin fin para el trono de David y para su reino; él lo establecerá y lo sostendrá por el derecho y la justicia, desde ahora y para siempre. El celo del Señor de los ejércitos hará todo esto.
Estas profecías se cumplen con la Navidad, el nacimiento del Niño Jesús, la encarnación del Hijo de Dios, Dios se hace humano para vivir entre nosotros y comenzar así la obra de la salvación.
14 Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad.
Evangelio según San Lucas 2:11
11 Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor.
Con Jesucristo, las profecías que se anunciaban en el Antiguo Testamento llegan a la plenitud.
Evangelio según San Mateo 5:17
17 No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.
La palabra “cumplimiento” que se lee al final del versículo que se acaba de mostrar, en algunas traducciones de la Biblia se usa la palabra “plenitud”.
Evangelio según San Mateo 5:17 (Tomado desde la Página oficial de la Conferencia Episcopal Española)
17 No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud.
9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la divinidad,
10 y ustedes participan de esa plenitud de Cristo, que es la Cabeza de todo Principado y de toda Potestad.
La vida de Jesús, desde el gozo de su nacimiento, la Navidad con la llegada del Niño Jesús, nos enseña su ministerio, pasando por su pasión, muerte en la cruz y su gloriosa resurrección, venciendo la muerte, mostrándonos que Él es el centro de la Historia de la Salvación.
16 Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna.
12 Jesús les dirigió una vez más la palabra, diciendo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida».
Evangelio según San Lucas 24:12
12 Pedro, sin embargo, se levantó y corrió hacia el sepulcro, y al asomarse, no vio más que las sábanas. Entonces regresó lleno de admiración por lo que había sucedido.
Jesús sigue con nosotros y para verlo de manera tangible como ocurrió con el nacimiento del Niño Jesús, esperamos su segunda venida conocida como Parusía, esta no será de manera anónima y humilde como su encarnación en Belén, vendrá lleno de gloria y todos lo verán. Esto además de contarse en el Apocalipsis, el último libro del Nuevo Testamento, también se narra la nueva creación y la esperanza de una vida eterna sin sufrimiento ni dolor, lo que representa la culminación de la Historia de la Salvación.
7 El vendrá entre las nubes y todos lo verán, aún aquellos que lo habían traspasado. Por él se golpearán el pecho todas las razas de la tierra. Sí, así será. Amén.
1 Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe más.
2 Vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo.
3 Y oí una voz potente que decía desde el trono: «Esta es la morada de Dios entre los hombres: él habitará con ellos, ellos serán su pueblo, y el mismo Dios estará con ellos.
4 El secará todas sus lágrimas, y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó».
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