San Juan Bautista
"Solemnidad del Nacimiento de San Juan Bautista"
(24 de junio)
"Memoria del Martirio de San Juan Bautista"
(29 de agosto)
(24 de junio)
(29 de agosto)
San Juan Bautista es primo del Niño Jesús, mayor por apenas 6 meses. Sus padre es San Zacarías, un gran sacerdote de la época, y su madre Santa Isabel, prima de la Virgen María, madre del Niño Jesús.
San Juan Bautista es la "Voz que clama en el desierto", es un heraldo, mensajero que anunciaba la pronta llegada del Señor. Preparaba el camino llamando a disponer el corazón y el arrepentimiento para la venida de Jesucristo. Su misión estuvo profetizada desde el Antiguo Testamento por Isaías y Malaquías.
3 Una voz grita: «En el desierto preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios;
1 Voy a enviar a mi mensajero para que prepare el camino ante mí. De repente llegará a su santuario el Señor a quien vosotros andáis buscando; y el mensajero de la alianza en quien os regocijáis, mirad que está llegando, dice el Señor del universo.
San Juan Bautista es una persona diferente a San Juan Apóstol y Evangelista.
San Juan administraba con agua un Bautismo de Penitencia, invitaba a los israelitas al arrepentimiento y a preparar sus corazones para estuvieran limpios y listos para recibir al Mesías; de allí que hoy se le conoce como San Juan Bautista y reconoció a Jesús como el Cordero de Dios que quita el pecado del Mundo.
Evangelio según San Mateo 3:1-6
1 En aquel tiempo se presentó Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea:
2 «Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca».
3 A él se refería el profeta Isaías cuando dijo: "Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos".
4 Juan tenía una túnica de pelos de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre.
5 La gente de Jerusalén, de toda la Judea y de toda la región del Jordán iba a su encuentro,
6 y se hacía bautizar por él en las aguas del Jordán, confesando sus pecados.
Evangelio según San Juan 1:29-34
29 Al día siguiente, Juan vio acercarse a Jesús y dijo: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
30 A él me refería, cuando dije: Después de mí viene un hombre que me precede, porque existía antes que yo.
31 Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para que él fuera manifestado a Israel».
32 Y Juan dio este testimonio: «He visto al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y permanecer sobre él.
33 Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: "Aquel sobre el que veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ese es el que bautiza en el Espíritu Santo".
34 Yo lo he visto y doy testimonio de que él es el Hijo de Dios».
A San Juan Bautista se le conoció por su gran humildad y servicio al Señor, jamás buscó la gloria para sí mismo, siempre señala al verdadero protagonista, Jesús, el Hijo de Dios, y lo reconoció como "el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo"
30 Él tiene que crecer, y yo tengo que menguar.
El ministerio que empezó San Juan Bautista culmina con el sello del martirio. Su muerte fue una entrega total por la defensa de la Ley de Dios y la verdad. Denunció el matrimonio adúltero e ilegal de Herodes Antipas con Herodías (la esposa de su hermano), convirtiéndose en un mártir de la verdad y de la santidad del matrimonio. Su decapitación prefigura la entrega de Cristo en la Cruz: dar la vida por la Verdad absoluta. Jesús elogia a San Juan Bautista y al enterarse de la muerte de su primo, se retiró por un instante y guardar luto.
Evangelio según San Mateo 14:13
13 Al enterarse Jesús se marchó de allí en barca, a solas, a un lugar desierto. Cuando la gente lo supo, lo siguió por tierra desde los poblados.
Evangelio según San Mateo 11:11
11 En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.
Evangelio según San Mateo 17:12-13
12 Pero os digo que Elías ya ha venido y no lo reconocieron, sino que han hecho con él lo que han querido. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos». 13 Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan el Bautista.
La relación entre San Juan Bautista con Jesús es algo que se remonta hasta antes de sus nacimientos que están separados por exactamente 6 meses, tal como el Arcángel Gabriel le reveló a la Virgen María durante La Anunciación, que su prima Santa Isabel quien a pesar de ser una mujer de avanzada edad y de ser considerada estéril estaba embarazada y esperando a su primer hijo, a pesar de ser considerada estéril, porque para Dios todo es posible.
Evangelio según San Lucas 1:36-37
36 También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes,
37 porque no hay nada imposible para Dios».
Poco tiempo después de La Anunciación, la Virgen María estando en estado del Niño Jesús se traslada hasta el pueblo donde vivía su prima para ayudarla en la última etapa de su embarazo, evento que se conoce como La Visitación, y en el saludo de ese encuentro entre las primas, la Virgen María estando embarazada del Niño Jesús, es santificado el hijo de Santa Isabel estando dentro de su vientre de su madre.
Evangelio según San Lucas 1:39-45
39 En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá.
40 Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
41 Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo,
42 exclamó: «¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!
43 ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?
44 Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno.
45 Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor».
La Iglesia Católica, celebra el nacimiento de San Juan Bautista cada 24 de junio, y el del Niño Jesús cada 25 de diciembre, y esta separación de 6 meses también coincide con la cercanía de los Solsticios:
🟢 San Juan Bautista (Solsticio de Verano en hemisferio Norte): Los días empiezan a hacerse más corto, la luz en la Tierra en ese hemisferio empieza a decrecer, a menguar, "yo tengo que menguar" (Jn. 3:30).
🟢 El Niño Jesús (Solsticio de Invierno en hemisferio Norte): Luego de la noche más larga, la oscuridad empieza a ceder, la luz de los días empiezan a ser más largos, la luz triunfa sobre las tinieblas. "Yo soy la Luz del Mundo" (Jn. 8:12)
Ambos nacieron en el hemisferio norte, San Juan Bautista en Ain Karim y el Niño Jesús en Belén, ciudades pertenecientes en ese entonces a la región de Judea.
Así que San Juan Bautista está está conectado la Encarnación del Señor, con el nacimiento del Niño Jesús, y también con la Redención ya que fuese quien anunciara y preparara el camino para la llegada del Salvador y el inicio de su Ministerio.
En el Calendario Litúrgico de la Iglesia Católica, existe un privilegio bellísimo y sumamente restringido. La Iglesia, por regla general, celebra el "nacimiento al cielo" (el día de su muerte o martirio) de los santos. Sin embargo, solo existen tres excepciones donde se celebra el nacimiento (natividad) terrenal:
🟢 La Navidad, el nacimiento del Niño Jesús (25 de diciembre): La encarnación del Hijo de Dios, el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, el Verbo Encarnado (Jn. 1:14).
🟢 La Natividad de la Santísima Virgen María (8 de septiembre): La Madre de Dios, concebida sin pecado original.
🟢 La Natividad de San Juan Bautista (24 de junio): Quien fue santificado en el vientre de su madre al recibir la visita de Jesús y de la Virgen María, portaba dentro de su vientre al Niño Jesús.
San Juan Butista se situa en el umbral mismo de la Redención, uniendo el Antiguo y el Nuevo Testamento.
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