En Navidad, cuando nació el Niño Jesús, la encarnación del Hijo de Dios, el cielo nos mandó señales para anunciarlo con rayos de luz que emanan desde la Estrella de Belén, como también las que rodearon a los ángeles que lo anunciaron a los pastores.
Evangelio según San Lucas 2:8-9
8 En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche.
9 De pronto, se les apareció el Ángel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Ellos sintieron un gran temor,
Evangelio según San Mateo 2:1-2
1 Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén
2 y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo».
Tiempo después, el Segundo de Domingo del Tiempo de Pascua celebramos la Divina Misericordia, cuya imagen nos recuerda los rayos de luz que salen desde Corazón Misericordioso de Jesucristo.
"En Navidad la luz nos anuncia y guía a buscar a Dios, hoy los rayos de luz salen de Jesús para buscarnos."
Los rayos de luz que vemos en Navidad que salen del cielo nos indican que la Eternidad a entrado a la Tierra y habita entre nosotros, la oscuridad del mundo había terminado y esa luz nos conducen al Niño Jesús, Dios; y al terminar el tiempo de Jesús en la Tierra, Dios no nos abandona, ahora los rayos de luz no vienen del ni de las estrellas ni del cielo, nos llegan desde el interior de Jesús, es la luz del Corazón Misericordioso de Jesús que se abre desde la Pascua que nos busca y protege. La imagen de la Divina Misericordia conocida con los rayos luz emanando desde el Sagrado Corazón de Jesús se conoce gracias a las Santa Sor Faustina de Kowalska, monja polaca, quien tuvo varias visiones que iniciaron en 1931 y Jesús se le aparecía con una túnica blanca y del Sagrado Corazón de Jesús salen unos rayos de luz y le explica que el rayo pálido representa el Agua que justifica a las almas y el rayo rojo representa la Sangre que es la vida de las almas. Estos rayos brotan de lo más profundo de la Misericordia de Jesús cuando su Corazón fue abierto por la lanza en la Santa Cruz. En los mensajes Jesús también le reveló que proclamara al mundo su Misericordia Inagotable, que divulgara la imagen que ella veía y con la grase "Jesús, en Ti confío" y que escribiera un diario, hoy conocido como "Diario de Sor Faustina" que consta de 521 puntos. En el diario se consigue la oración que se conoce como "La Coronilla" y la "Fiesta de la Misericordia" que se celebra de forma oficial cada Segundo Domingo de Pascua, y actualmente forma parte del Calendario Litúrgico., aprobado por el Papa San Juan Pablo II desde el 30 de abril del año 2000.
"Los cristianos no vemos los rayos de la Divina Misericordia como simples adornos de una imagen, los vemos como el 'Camino de regreso' que Jesús trazó para nosotros. Al igual que los Rayos en Belén nos recordaron que la Luz del mundo había nacido en un portal, los Rayos de la Misericordia nos recuerdan que esa misma Luz venció a la muerte para convertirse en un océano de perdón. En Navidad la luz de una estrella guio a los Magos encontrarse con el Niño Jesús, Dios; hoy es el Corazón de Jesús guiando a toda la humanidad hacia Su Divina Misericordia para el perdón."
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